Vuélvase inteligente (1a parte)
Definición de Edificio Inteligente
Por John P. Cowel, gerente senior de desarrollo de negocios de Commscope Entreprise Solutions.
Existen varias definiciones e ideas equivocadas en cuanto a lo que hace un edificio inteligente. En general, un edificio inteligente es el que controla los costos, el confort y la seguridad. La asociación denominada Continental Automated Building Association (CABA, Asociación Continental de Edificios Automatizados) creó su propia definición:
"El término edificio inteligente se aplica a las tecnologías para mejorar el entorno y la funcionalidad del edificio en beneficio de los propietarios, operadores y ocupantes mientras que se controlan los costos. Al mejorar la totalidad de la seguridad, el confort y la accesibilidad del usuario final, se propician mayores niveles de productividad y confort. El propietario/operador desea suministrar dicha funcionalidad mientras reduce los gastos individuales, y estas tecnologías lo hacen posible".
CABA ha sido un impulsor constante durante el proceso por alcanzar el Edificio Inteligente. Su investigación innovadora de 2002, llamada "Technology Roadmap for Intelligent Buildings" (Manual de Tecnología para Edificios Inteligentes) trataba sobres sistemas de tecnología, examinaba requisitos para operadores de edificio/inquilinos, identificaba oportunidades para reducir costos operativos y destacaba la necesidad de la existencia de una mayor educación con respecto a edificios inteligentes.
Las "tecnologías aplicadas" de las cuales CABA hacía referencia no son su cafetera o tostadora de vanguardia para rosquillas que tiene en la sala de descanso. Por el contrario, las tecnologías que se encuentran en los edificios incluyen sistemas de comunicaciones de voz, información y video; sistemas de seguridad tales como cámaras de video y sistemas de control de accesos (por ejemplo, tarjetas identificatorias para abrir puertas); sistemas de seguridad personal y de prevención de incendios (F/L/S) tales como detectores de humo, detectores de monóxido de carbono, audio alarmas y alertas por incendio visuales, sistemas de control de iluminación, sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) y sistemas de control de energía.
A modo de ejemplo simple de inteligencia aplicada a un sistema, podemos referirnos a los termostatos circulares que todavía existen en las paredes de muchas casas antiguas. Nosotros subíamos la calefacción cuando te
níamos frío y cuando teníamos calor la bajábamos. Habremos hecho eso ciento de veces cada día. Más tarde, el termostato programable se volvió masivo. Éste no sólo podía manejar la calefacción y el aire acondicionado, sino que el propietario de la vivienda también podía programar el termostato como prefería. En la actualidad, él puede dejar que el termostato controle la calefacción o el aire acondicionado y, si está programado de manera correcta, podrá ahorrar dinero al consumir menos energía. Se puede aplicar la inteligencia en sistemas dentro de edificios, pero en una escala mucho mayor y más variada.
Históricamente, la inteligencia y la automatización se aplicaban a un solo sistema. Debido a que los sistemas avanzaron tecnológicamente, los fabricantes e integradores comenzaron a integrar sistemas con gateways u otras soluciones de hardware/software. Ahora empezamos a ser testigos de la convergencia de sistemas múltiples y dos de las tecnologías subyacentes se basan en la conectividad: Ethernet e IP.
Convergencia y el modo en que se relaciona
Convergencia es otro término que posee muchas definiciones. Sin embargo, su propósito es el de dar a entender la unión de dos o más entidades, ya sean sistemas, organizaciones o partidos. Por ejemplo, las comunicaciones de voz tuvieron una transición digital y convergieron con la red de información, lo que resultó en voz sobre IP (VoIP). En la actualidad, otros sistemas siguen el mismo camino.
La mayor parte de la convergencia tiene lugar en el área de edificios inteligentes. En el pasado, hemos visto sistemas de edificios tales como sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC), sistemas de seguridad personal y de prevención de incendios y seguridad que, no sólo se instalaron de manera independiente sino que también operaban y se mantenían de esa forma. Esto dio como resultado el aumento en los costos de capital y en los costos operativos. El sentido común indica que costaría menos contar con una única infraestructura de capa física instalada en un edificio que utiliza un único contratista, que instalar docenas de distintos sistemas de cableado para mantener la totalidad de los sistemas de bajo voltaje que en la actualidad funcionan en los edificios. Una infraestructura de red única es eficiente y eficaz en términos de costos, además de ser una mejor solución en lugar de tener 40 sistemas diferentes, los que acarrean 40 problemas distintos para que los solucionen 40 equipos de mantenimiento diferentes.
Control de costos, confort y seguridad
Son varias las razones por las cuales tiene sentido construir un edificio inteligente. Tal como se mencionó con anterioridad, un edificio inteligente procura controlar costos, confort y seguridad. Tomemos por ejemplo los costos. Para un propietario u operador, los costos se dividen en costos de capital y costos operativos. Las cifras demuestran que durante la vida útil de un edificio, sólo el 25 por ciento del costo es de capital (diseño, construcción e impuestos) mientras que el otro 75 por ciento es operativo (empleados, mantenimiento y servicio). Como el precio del petróleo alcanza los USD 100 por barril, un sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado y uno de control de iluminación inteligentes pueden generar ahorros de energía significativos, lo que resulta en una factura de electricidad por un monto menor. Las funciones de un edificio inteligente establecen los patrones de temperatura durante las horas de apagado tendientes a niveles de energía más eficientes. Asimismo, la iluminación se puede reducir de manera similar. Estos pequeños pasos pueden contribuir a reducir los costos operativos exponencialmente.
Desde la perspectiva del confort, inquilinos f
elices son inquilinos estables. Los sistemas inteligentes en una red convergente hacen que el edificio sea más atractivo, lo que trae aparejado menos trastornos y trámites burocráticos para propietarios de edificios y operadores. Los inquilinos pueden sacar provecho de comunicaciones por voz, video e información para seguir siendo competitivos en sus respectivos mercados. Asimismo, la temperatura ambiente y los niveles de iluminación pueden afectar de manera directa a la jornada laboral del trabajador. El consejo estadounidense denominado United States Green Building Council (USGBC) descubrió que el control de la temperatura individual y la iluminación de alto rendimiento puede maximizar la productividad en el lugar de trabajo. Los inquilinos pueden conseguir los niveles deseados con mayor facilidad a través de las funciones de los edificios inteligentes.
Desde el punto de vista de la seguridad, las personas son los bienes más preciados en un edificio. Si el edificio cuenta con sistemas inteligentes, la tecnología le otorga a la gente una probabilidad mayor de escapar sin riesgos en caso de emergencia. Por ejemplo, un sistema de detección de incendios interconectado con el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado puede ventilar y ayudar a expulsar el humo hacia fuera del edificio para lograr una mejor visibilidad y calidad del aire. Asimismo, el sistema de control de accesos de la misma red reconoce la situación y abre las puertas de manera automática para permitir la salida. El sistema inalámbrico en el edificio también puede enviar un SMS o mensaje de texto a los teléfonos celulares de los ocupantes o a otros dispositivos portátiles a fin de informarles acerca de la situación de emergencia. La señalización digital en la red puede dar información a los ocupantes para que eviten la zona de peligro, conduciéndolos a la salida apropiada. Por último, el sistema de control de accesos puede imprimir una lista de asistencia de aquéllos que se registraron en el edificio ese día, así el encargado de seguridad puede contabilizar a todos. De esta manera, dicha lista y un informe acerca de "quiénes faltan" se podrán compartir con los equipos de rescate al momento de su llegada.... (Segunda parte, miércoles 6 de agosto)




Comentarios sobre Vuélvase inteligente (1a parte)
Muy interesante el tema. Con la proyección estimada del crecminiento de la población par las próximas decadas, es imprescindible que los arquitéctos, ingenieros y contructores miren el tema de la contrucción inteligente con mas responsabilidad, pues los edificios demandaran en 30 años el doble de la energia que consumen en la actualidad (un crecimiento en la demanda energética muy exagerado) y porque además de los aspectos que se mejoran en estos edificios inteligentes (costos, confort y seguridad) hay que mencionar que el aspecto ambiental también se puede mejorar, y esto es de un nivel de importancia igual o superior a los anteriores aspectos. Pues los edificios también generan una gran cantidad de gases de invernadero que aceleran la crisis medio ambiental al tiempo que ponen en riesgo la salud de los ocupantes, si no se tiene una adecuada gestión de la eficiencia enérgetica.